domingo, 24 de junio de 2007

MóVIL

Ayer pasaron muchas cosas, fue un día intenso. Se junto las fiestas del barrio, con las fiestas de la noche de San Juan y con la final de la Copa de Rey Getafe contra Sevilla (hubiera estado gracioso que ganara el Geta, no?).

Sin embargo nuestra historia es paralela a este mundo. Hace un par de semanas, gracias a la recomendación de mi madre, fui a comprar una entradas para ver la obra de teatro “Móvil” ¡Cuánto tiempo sin ir al teatro!

Cargados de expectativas nos dirigimos al Teatro María Guerrero donde tenía lugar esta obra. No se muy bien como explicaros de que iba… Iba sobre… sobre… la incomunicación humana.

Cuatro personajes, con sus desgraciadas o afortunadas vidas, dan forma a una obra llena de emoción que te hace llorar mientras que te ríes. Un chico y una chica joven y dos mujeres mayores, mantiene su relación a través del móvil. Según van dialogando entre ellos, los personajes van tomando forma, mostrándonos diferentes personalidades de personas de distintas épocas, contexto y situación familiar.

Ahora no se expresar en todo lo que pensé mientras les miraba directamente a la cara, a sus expresiones. Lo que si se es que da en el clavo representando a la sociedad en la que vivimos. Pero como lo cuentan… la puesta en escena… hace que te encariñes con los personajes, te dan ganas de subir y ponerte ha hablar con ellos... y decirles: “tranquilos, no estáis solos, es la sociedad entera la que está malita”… como si fueran tus amigos… como si les conocieses de toda la vida… ¿o son ellos los que te conocen a ti?.

Simplemente, me han conmovido. Hacía tiempo que no oía hablar a gente como ayer lo hicieron.

Miguel Narros, el director, presenta su obra de este modo: “Vivimos en una sociedad de enorme complejidad. Los medios para comunicarnos nunca han sido tan sofisticados como ahora, aunque paradójicamente no signifique necesariamente que sirvan para que nos comuniquemos mejor. La tragicomedia en la que a veces se convierte nuestra existencia posiblemente se asimilaría mejor si nos comunicáramos de una manera más elemental; si el vehiculo para trasmitir nuestra ideología no estuviera contaminado por modelos educacionales represivos, por fanatismos irracionales, o por sistemas políticos reaccionarios. Puede que la clave de todo esté en una mejor comunicación. A veces para comunicarnos basta sencillamente con escucharnos en silencio”.

1 comentario:

mismilcosas dijo...

Que guay nena!! Teatro social, me encanta. Yo hace unos meses fui con la Alba a ver uno que iba sobre la fecha de caducidad de las cosas... de un yogurt que se moria... una risa reflexiva.
Me encanta tu blog!!

Muas