Buscando sonrisas encontré esta foto. Hacía mucho que no la veía, se me había olvidado.
Por supuesto no me acuerdo de cuando me la hicieron, lo que si se es su historia.
Mi familia tenía planeado irse de camping durante una semana, pero la niña era muy pequeña y mis padres inexpertos todavía. No querían arriesgarse ha irse una semana a dormir en una tienda de campaña y que la pequeña mimada no conciliase el sueño. Como prueba de resistencia decidieron llevarme al pantano de San Juan a pasar allí un par de días. Todo fue sobre ruedas.
Como eran días calurosos, mis padres fueron a darse un chapuzón en el pantano. Entretanto me dejaron sentada en la arena jugando con mis cositas. De repente sin saber muy bien porqué, empecé a gritar. Fue un grito largísimo, tan largo que a mi padre le dio tiempo a salir del agua, coger la cámara y hacerme esta foto. Provoqué en todo el mundo asombro y por lo visto hubo gente que se acerco por si me pasaba algo.
Ellos no lo saben, pero ahora que me conozco, estoy segura de que grite de felicidad. Me lo imagino, mis padres un poco despegados, haciendo el tonto en el agua, yo con todos mis juguetes, airecito en la cara, olor a libertad…
Ser feliz es maravilloso, es como tener un globo lleno de aire dentro, que te hace pesar menos, relajarte por dentro… Te inflas, te inflas, te inflas y no puedes contener la sonrisa, no puedes estarte quieto, no puedes callarte, no puedes evitar gritar…
AAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!